Muchas veces en los matrimonios el novio llega a sentirse como el acompañante de la novia, ya que la emoción y la energía de los invitados suele enfocarse en ella y él pasa a «segundo plano».
Sin embargo, no deja de ser un día especial para él también, y en medio de todo lo que decidieron en conjunto para la celebración, sorprenderlo con algo que no tenía contemplado los hará conectar y vivir la celebración con una complicidad única.
Aquí te dejamos 3 ideas para sorprender a tu futuro esposo y hacer que se sienta especial:
1. El amor tiene coordenadas.
Enmarca un mapa impreso de la comuna, ciudad o región donde se conocieron y marca los siguientes puntos:
- El lugar donde se vieron por primera vez.
- El lugar de su primera cita.
- El lugar de su primer beso.
- El lugar donde le dijiste que lo amabas por primera vez.
Estos son lugares que él seguramente recuerda, pero lo que lo sorprenderá será el quinto punto que marcarás, uno donde quizás él no estuvo presente: el lugar donde te diste cuenta de que querías estar con él por el resto de tu vida.
Finalmente, en el momento en que se lo entregues, pueden marcar juntos el lugar de su matrimonio.
No necesita explicación. Él va a entender todo sin que digas una palabra, jamás lo olvidará y podrán colgarlo en su futura casa para recordar ese momento que hizo todo más especial.
2. La última carta de su prometida.
Algunas parejas escriben cartas para el momento previo a la ceremonia y se las entregan mutuamente a través de otras personas, para ser leídas cuando ya están a punto de caminar al altar. Aquí no te recomendamos nada más que escribir lo que sientes: lo que creas correcto y genuino desde la parte de ti que más ama a quien la va a leer. No hay nada más especial que eso.
Pero si quieres hacerla aún más memorable, puedes redactarla como si la versión de ti que la escribe fuera a cambiar por completo al llegar al altar. Esto le dará énfasis al hecho de que están cerrando una etapa hermosa para comenzar una vida de sueños juntos.
Habla desde esa prometida que quisiste ser durante el pololeo y que ya no serás desde el día de su matrimonio. Es una etapa hermosa que ninguno de los dos olvidará y merecen recordarla con todo el amor del mundo.
Puedes terminar la carta diciendo: «La próxima vez que me veas, seré tu esposa.»
3. Un pequeño invitado inesperado.
Entre todos los invitados que llenarán el lugar del evento, hay uno que estará presente sin ocupar un lugar extra en la mesa: su niño interior.
Consigue una fotografía de tu novio de cuando era pequeño y dásela antes de la ceremonia. Junto a la foto, inclúyele un mensaje, ya sea escrito en el reverso o en una nota aparte, que diga algo así:
«Vi al niño que fuiste y me enamoré también de él. Hoy no solo me caso contigo, me caso con todo lo que viviste, con todo lo que soñaste y con todo lo que eres. Prometo cuidarte siempre, y también a ese niño que llevas dentro.»
Pocos gestos lo dejarán sin palabras de la misma manera. Porque en medio del traje, los invitados y la solemnidad del día, de repente va a ver a ese niño mirándolo desde una fotografía, y va a entender que tú lo conoces de verdad, en todas sus versiones, y que elegiste amarlas todas.
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Ninguno de estos pequeños gestos detiene el tiempo, pero sí lo marca para siempre. Porque al final, lo que más recordarán no es la decoración ni la comida, ni siquiera los invitados, sino esos momentos íntimos que solo ustedes dos compartieron en medio de todo.
Y para que puedas enfocarte en crear esos momentos, Wedly se encarga de todo lo demás. Planifica y organiza cada detalle de tu matrimonio en un solo lugar, para que el día llegue sin estrés y solo tengas que preocuparte de celebrar que estás a un solo día de pasar el resto de tu vida con la persona que más amas en el mundo.


